martes, 5 de junio de 2018

Si te imagino no te veo.


Solo te he visto cuatro veces,
tu cara es un borrón,
pero puedo enamorarme de una ilusión,
de una mentira mental,
demasiados juguetes de color rosa mattel,
pero también muchas carreras de coches,
en el pequeño pasillo de mi casa de Teis,
mientras cantaba que era un punk,
que tenía un perro con el pelo azul.
Corro entre las zarzas,
me araño los brazos y
mis rodillas se llenan de costras y
heridas abiertas.
Soy un aura de luz,
con olor a sobaco,
a pies sin amputar,
a pelo revuelto
que rodea un cráneo,
que rodea un cerebro,
relleno de mielina esclerótica,
con millones de besos,
que te daría,
si 
no
fueras
un borrón.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La última broma




Se jodió tu cuerpo y ahora
estás diluido en un mar finito.
Si no vuelvo a casa,
si no vuelvo a casa no veré que no te veo,
así que
ahí estás jugando al dominó
cantando Fuxan os Ventos,
siendo mi pirata entre los que están,
entre los que se quedaron y los amigos que se fueron.
Comimos helado,
paseamos entre castillos en Portugal,
comimos mejillones y vimos pasar el tren.
Dijiste:
¿Venís mañana a comer?
No fui.
Y ya no volví a verte.
Y ahora cómo hablarte si no eres tú.
Fuiste,
pero ya no existes.
Eres polvo de estrellas
disuelto en tu mar,
pirata cabrón,
me debes 31 años:
los 11 que te dejé,
los 20 que te llevaste.
¿Dónde está mi último abrazo?
En el mar.
Bucearé pensando en ti,
sientiéndote como un trozo de imagensonidoolor
en mi memoria.
No eres 
y
me derrito en lágrimas
desde 
el 28 de diciembre.

Joder, papá, qué
puta última broma.



martes, 22 de mayo de 2018

Canción de amor



Quisiera haberte escrito
una canción de amor,
pero no me has dado tiempo.

uno de tantos




La atracción y la frustración.
Misma moneda, un canto que gira,
un canto que gime, grita, estalla,
cae al suelo, rueda, resbala.
Presunción de inocencia
con pruebas concisas
que deniegan el paso.
La puerta del cielo,
atorada,
y una rendija,
señala
motas de polvo que brillan.
Polvo de hadas, en mis manos
es sal en mis yagas
rotas de remar.
La botavara no gira,
y no queda más gasoil.
Pequeñas olas devuelven mi cordura
mecida en el mar,
dejadme soñar, 
no me despiertes, déjame soñar.

domingo, 13 de mayo de 2018

Cuerpos productores, maquinaria social engrasada.





Tras la segunda guerra mundial creció y se potenció el consumo de medicamentos. Los cuerpos enferman, sí, y las farmacéuticas dan becas para robar las patentes de las nuevas mentes frescas. Nos creemos existir del otro lado de esa industria, pero no: somos consumidoras y por lo tanto formamos parte de ese ciclo alimenticio de poder y capital. Nuestros cuerpos reciben química paliativa y nos acostumbramos a que sea así. Mi cuerpo tiene taras que no son permitidas en un cuerpo productor. Para subsanar estas taras y pasar la ITV de cuerpo válido me medico. 
Me medican.  
Mi cuerpo se defiende y se ataca a sí mismo, como venganza ante tanto
ibuprofenoparoxetinaparacetamolamoxicilinaalprazolamsertralinafluoxetinadiazepánomeprazolbromacepán...
Mi cuerpo ataca a su propio sistema nervioso y veo doble, me mareo, no puedo caminar porque no consigo mantener el equilibrio. Me ingresan en un hospital. Me convierto en otro producto. Todas las mañanas un médico distinto entra en mi habitación sin llamar y hace las mismas preguntas que el del día anterior. Nunca viene solo, lo acompañan dos estudiantes. 
Soy una cobaya. Un objeto de estudio. 
Me examinan, me tocan, me fotografían. 
Soy una paciente marioneta. 
Me pinchan, introducen mi cuerpo en máquinas de ruido ensordecedor. 
Me diagnostican, medican y me mandan para mi casa con mi "certificado de sistema válido para la producción" 
Sigo mi vida añadiendo corticosteroides a mi sopa química.
Pero ¿cómo considerar como enfermedad, algo que forma parte de mi propio organismo? 
Al no generar mi cerebro la suficiente cantidad de serotonina, todos los días ingiero vía oral 200 miligramos de hidrocloruro de sertralina, un inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina. 
Si me mareo o me sube la fiebre voy al hospital y me enchufan a una vía donde inyectan esteroides en mi torrente sanguíneo. Salgo como una moto. Al día siguiente me duele la piel del cuello. Luego los músculos y después el dolor se irradia al resto del cuerpo. Daños colaterales.
Si no pervierto mi cuerpo con esas moléculas, este deja de ser un productor óptimo para el sistema del capital. Si tengo un trabajo y tengo un episodio depresivo y no produzco, el sistema me devuelve a las listas del paro. Si no ingiero sertralina aparecen los mareos y vértigos discapacitadores. Si sufro un brote autoinmunne y no produzco, el sistema me revierte de nuevo a esas listas.  
Soy, un cuerpo tachado de discapacitado invisible, parcheado con prótesis químicas.
Soy un cuerpo mutante. 
Un cuerpo malo. 
Un cuerpo gulag.


jueves, 27 de abril de 2017

Bichos.

Desde la cama veo un bichito en la pared.

Insignificante.
Pequeño.
Solo.

Podría levantarme y matarlo.

Pero es que yo, sintiendo mi ser viviente,
insignificante tal cual él es,
millones de veces más grande,
no me siento con derecho de arrancar su derecho a vivir.

Al fin y al cabo, 
no le hace mal a nadie.

Peores y más molestos son los disfrazados.
Los antropomórficamente humanos.
Los que supuran corazones, flores, arcoiris.
Esos que pican a distancia, cuando una se agacha o está de espaldas.

Esos.


Esos se merecen un zapatillazo.

sábado, 12 de marzo de 2016

Borracha.

Borracha de pensamientos.
No me queda más,

que vomitar palabras.

Bares de Bilbao

Nun lugar ou nos lugares,
dentro de,
cabe contra de,
neste, noutro,
noutros lares,
dentro de,
na nada coñecida
pero dentro de,
cabe, contra, de,
enchida e baleira, noutros lares,
volta ao principio
dun lugar
que non é noso,
cabe, contra,de.

Non, non é o momento,
non, non é o lugar,
son os anhelos dos beizos,
son os queixumes dos pinos,
son os alalás de dentro.
Rúas baleiras e escuras,
amarra-lo bolso. Pode que che sacuda.
Aparta langrán, déixame estar,
o alalá de todos, sempre dentro.
E os Maiden soando.

Non hai Estrella Galicia.

Bienquerido Bukowsky

Bienquerido Bukowsky


Ok, ok me dices, mientras a mi lado escucho los gritos y anhelos y suspiros lascivos de personas que se aman con locura y se entregan con excitación. Y desesperación. Y no de la mala, sino de la buena, de la lujuriosa, anhelante palpitante y orgásmica, mientras yo me derrito cuando puedo en sueños inconsistentes y fantasías anecdóticas de lo que hasta hace unos años era celuloide y ahora se ha quedado en 10 segundos de espera de streamcloud.

-No te rayes. No seas susceptible.

Mientras recuerdo la mirada lasciva de borracha de una niñata babeando por tu polla a través de un visor de telefonillo.

No te rayes, No seas susceptible.

Mientras recuerdo y rememoro todas las escenas que me llevaron a entender que había algo más allá.

Y después.
Las palabras corroborantes de una boca que sentí escéptica por en otro momento haber estado pegada a tu polla.

No seas susceptible.

Mientras me pregunto que porqué si te ofrezco unos palillos chinos de regalo, y un sushi, y mi coño implícitpo y mi corazón y mi vida, y mis hijos y mi futuro, tu sólo me respondes un:

-ok.

A través de un skype.

Y me cago en las tecnologías.

Y me cago en los kilómetros, en mis sueños y en el futuro. Y deseo ser un ama de casa del 19 con un camisón con una raja abierta.
Un suspiro frente a un teclado insípido de un ordenador de mierda.
Hijo de puta Bukowsky, Que cerca estamos todos de ti.

La masturbación, no es la solución.

Voy a liarme otro "orígenes" y ver una mierda de capítulo en el "Streamcloud"

Madre mía, si levantaras la cabeza.


(bienquerido Bukowsky)

Fluye mucho.

Hoy mismo, hoy, tras la casi cuarta cerveza, me vuelvo a acordar de Bukowski que irremediablemente me lleva a Céline, quien nunca leí, y hoy mismo, precisamente hoy, he comenzado a leer. Y escucho jazz en Radio 3, y me veo con 34 sola en casa de nadie, sola de prestado, sola ante la vida, sola ante un futuro que no veo gris ni negro, pero que siempre asusta. Sola y bohemia como Valle Inclán, siendo la 1 y media de la mañana, y pensando en coger otra cerveza y bajar a la calle a fumar pitillos, sola, que no solitaria, que no ausente de cariño, sola por que sí, porque es como debo estar ahora.
Y tras varias cervezas recuerdo de nuevo a Bukowski, y comprendo, no sin cierto temor, porqué veía él todo tan claro.
En una habitación rodeada de artilugios y enseres de alguien que apenas por no decir en absoluto conozco. A veces parece que las personas existen más allá de la mera gente. 
Quizás sean los años que me dicen que lo que ahora siento son las endorfinas, y lo creo más que nunca, porque lo percibo más que nunca.
Lo entiendo más que nunca.
Y lo disfruto como nunca.
Y disfruto de las sonrisas y de las risas. Y lloro hasta la extenuación y disfruto también (aunque no en el momento ) de todo ello. Y echo de menos, y me muero de ganas de abrazar y de besar y por supuesto de follar. O de amar, quien sabe. Que se lo pregunten a Punset. ..Yo no sé nada del amor.
Aunque sé que no es sencillo encajar todas las piezas de un puzzle cuando tras una siesta te despiertas con prisa para terminarlo. Siempre hay alguna pieza que se ha caído al suelo. Alguna que no encaja, dos muy parecidas. 
Siempre es complicado. 
Por eso los puzzles hay que hacerlos con calma.
Y que no por mucho fluir amanece más temprano. Pero sí que dejando fluir, aunque temprano, te levantas con menos contracturas, y con sonrisas más grandes en la cara.
Y quizás me equivoque, pero mientras pueda, haré lo que me de la gana. Lo haré, y seré feliz. Todos los días de mi vida.
Y de la tuya.
Fluye,

mucho,

tranquilamente.



Y sé feliz.




Pontevedra, 1:59 del 3 de Julio de 2013. Y ahora me bajo a la calle. Que aquí no puedo fumar.

HARTAZGO

pues me cago hasta en la puta
me cago en los débiles y en los cobardes
en los piojos las pulgas y los carrachos
en la mugre que se pega grasienta
me cago en tu puta madre
asco de tu vida
asco de sexo
asco de corazones disfuncionales de color rosa
asco de puta educación sexuada
me cago en los putos cliches
me cago en tus putas palabras
tus putos comentarios
me cago en las putas dudas
me cago en tu puta madre
me cago en las putas gargantas contraídas en las lágrimas tragadas
pero me cago aun mas en las derramadas
hijos de puta

viernes, 1 de agosto de 2014

Sabes que no estoy bien (yo ya sé que no soy buena).

La enfermedad y la incertidumbre unidas a la soledad y el tedio de dos semanas de hospitalización. Imágenes de mi proceso de aceptación de la enfermedad. La música es de la Amy, la voz que canta, la de Iria Araújo.

https://vimeo.com/102278673

sábado, 30 de junio de 2012

Círculo.





"El sujeto se extiende, se sitúa hoy sobre el contorno del círculo cuyo centro abandonó el YO"



"En el centro está la máquina del deseo, la máquina célibe del eterno retorno"








* Juan Martín Prada, sobre el espejo, Deleuze y Guattari.

viernes, 6 de enero de 2012

papelypintura

Collage previo a "De la mierda venimos"


Y partir de este , nació el cuadro "Rama sin Lama"







lunes, 19 de diciembre de 2011

Poema a la Clase Media - Mario Benedetti




Clase media 
medio rica 
medio culta 
entre lo que cree ser y lo que es 
media una distancia medio grande 
Desde el medio mira medio mal 
a los negritos 
a los ricos a los sabios 
a los locos 
a los pobres 
Si escucha a un Hitler 
medio le gusta 
y si habla un Che 
medio también 
En el medio de la nada 
medio duda 
como todo le atrae (a medias) 
analiza hasta la mitad 
todos los hechos 
y (medio confundida) sale a la calle con media cacerola 
entonces medio llega a importar 
a los que mandan(medio en las sombras) 
a veces, solo a veces, se dá cuenta(medio tarde) 
que la usaron de peón 
en un ajedrez que no comprende 
y que nunca la convierte en Reina 
Así, medio rabiosa 
se lamenta(a medias) 
de ser el medio del que comen otros 
a quienes no alcanza a entender 
ni medio. 

jueves, 28 de abril de 2011

El cuadro.


Cuando algo nace de tí, nunca viene solo. Y como aquel que dijo que cada niño que nace, trae un pan bajo el brazo, cada obra que surge, trae sus reflejos, que son lo mismo pero en diferente idioma. 

Queridos todos, os invito a un cuadro, y a un cuento:



Al principio sólo había un cuadro.
Un cuadro sobre el espacio.
La representación de un aula vacía.
Una imagen fría y estática.

Entonces alguien asomó su cabeza.

-¡Uy!, Disculpe señor espectador, no pretendía interrumpir la contemplación de tan exquisita obra.

El personaje en cuestión semejaba un mujercilla con botas y vestido azul. Lo extraño, aparte de lo obvio del suceso, es que no siendo por el vestido, toda ella mostraba un extraño color blanco con borde rotulado en negro. Parecía un personaje escapado de un cómic, y por circunstancias espacio dimensionales que ni el mismo Carl Sagan sería capaz de explicar, acababa de recaer justo frente a mí. Justo dentro del cuadro que estaba observando.




La mujercilla un tanto perdida, salió de su agujero. Corrió hacia un lado del cuadro, sacudió su vestido, y echó a correr de nuevo hacia el lado contrario. Mientras corría, justamente antes de trepar por la pared del fondo y desaparecer por un agujero en el techo, me miró. Y sonrió.

Extrañamente, como extraño fue todo este fenómeno que todavía hoy me es imposible explicar, la mujercilla fue dejando tras ella, un halo de su fugaz presencia. Y todos esos instantes en los que yo reparé, quedaron gravados sobre el lienzo que contemplaba. “¿Qué ha pasado?” dije sacudiendo mi cabeza , “¿Estaré trabajando demasiado?”.

Aún todavía hoy me pregunto si el primer lienzo que yo ví, el de la habitación llena de su vacío, existió realmente algún día.